El 4 de abril de 2010 fallecieron en Sevilla, Patricia y Almudena víctimas de un atropello. El conductor iba "supuestamente" bebido, con exceso de velocidad, sin permiso de conducir, se saltó varios semáforos en rojo e intentó darse a la fuga.
Es muy triste que una persona pierda la vida de esta manera y sería conveniente que se modificasen las leyes para que los presuntos homicidas en este tipo de accidentes pasen una buena temporada en la cárcel.
El daño que ellos hacen siempre será infinitamente superior a la condena que puedan tener, pero tenemos que luchar por conseguir que no estén en la calle dentro de un par de años.
Este caso en concreto no debería de ser considerado un homicidio imprudente y tendría que ser un homicidio con dolo eventual. Es necesario que la pena que se aplique en los casos como el de Patricia y Almudena sea contundente para que este tipo de comportamientos no se vuelva a repetir y que la sanción que se ponga al imputado sirva para actuar de otra forma. La justicia tiene que hacer justicia para las victimas y en los accidentes de tráfico no se suele aplicar con propiedad y las penas suelen ser muy ridículas.
Desde aquí quiero hacer un llamamiento a toda la gente para que nos unamos para pedir una modificación del código penal para este tipo de delitos, ya sea mediante manifestaciones, recogida de firmas o lo que haga falta. Pero está claro que va a depender de nosotros el que se produzca alguna modificación.
Es por ello que la familia y amigos de Patricia Alfaro Hervada hemos creado una página en facebook llamada "MÁXIMA PENA PARA LA TORRE DEL ORO ". El objetivo es que todo el mundo sepáis la verdad sobre el atropello de Patricia y Almudena en Sevilla que acabó con sus vidas en Semana Santa. Con esta plataforma queremos reivindicar la necesidad de revisar las penas y el cumplimiento íntegro de la condena para este tipo de delitos, así como un compromiso por parte de otras autoridades competentes para que pongan todos los mecanismos legales posibles a su alcance y esta triste historia no se vuelva a repetir.
Nadie tiene derecho a acabar con la vida de otra persona y esos homicidas tienen que tener una condena ejemplar.